Una mejora de experiencia priorizada a nivel de compañía

El rediseño formó parte de una estrategia de mejora de la experiencia de pago impulsada desde la dirección de la compañía, enfocada en el comprador extranjero que paga en eCommerce peruano usando DCC (Dynamic Currency Conversion).

Mi rol fue probar la hipótesis de partida con usuarios reales antes de comprometer un rediseño completo, y diseñar la solución resultante: una interfaz centrada en simplificar la decisión de moneda, reducir la fricción cognitiva y fortalecer la confianza, validada con usuarios y con el equipo de Compliance.

Roadmap Double Diamond

La hipótesis que puse a prueba

El supuesto inicial del equipo era que el comprador decide entre pagar en su moneda o en moneda local guiándose por la información que muestra el formulario, y que la palanca de diseño era cómo presentar mejor esa información.

Antes de comprometer un rediseño a ciegas, mi reto fue llevar un prototipo a pruebas con usuarios para validar ese supuesto — y estar dispuesto a descartarlo si la evidencia decía otra cosa.

Enfoque de investigación

Lideré un estudio cualitativo que combinó entrevistas a profundidad con pruebas de usabilidad remotas, centradas en el flujo actual de pago. Trabajé con una muestra segmentada de usuarios que compraban desde fuera del país, variando en frecuencia y familiaridad con plataformas de eCommerce, para obtener una visión diversa y representativa.

Principales técnicas aplicadas:
  • Organicé sesiones de User Testing remoto, enfocadas en evaluar comprensión del flujo y términos financieros.​
  • Conduje entrevistas semiestructuradas para explorar hábitos de compra, expectativas y criterios de elección de moneda.
  • Realicé un análisis temático para identificar patrones de comportamiento, necesidades y fricciones comunes.

El problema no estaba donde lo buscábamos

Las pruebas mostraron que la decisión de moneda no se mueve por la apariencia del formulario, sino por la confianza que genera la información y por qué tan comprensible resulta lo que el usuario va a pagar. Cuando la información se percibe incompleta o usa términos que no domina, la reacción no es neutral: es sospecha.

“Al inicio vi mucha información y me sentí muy abrumada, eso me alertó y me indicó que me están ocultando algo.”— Pago habiente, prueba de usabilidad

Eso reformuló la pregunta de diseño: dejó de ser “¿cómo construyo un mejor formulario?” y pasó a ser “¿cómo construyo una interfaz que transmita lo que el usuario necesita para confiar y decidir?”.

Claridad ante todo

Los usuarios priorizan ver el monto en su moneda conocida antes de tomar una decisión de pago.

Desconfianza ante lo desconocido

Términos poco claros o técnicos generan dudas, especialmente en usuarios con menor familiaridad financiera.

Informar sin abrumar

Los usuarios valoran explicaciones claras y contextuales, pero evitan leer textos largos o banners irrelevantes.

La estética sí importa

Los usuarios asociaban una mejor experiencia visual con confianza, lo cual es fundamental en procesos que implican datos sensibles.

La decisión: diseñar para la confianza

Con esa evidencia, las decisiones de diseño dejaron de perseguir persuasión y se enfocaron en construir confianza: lenguaje comprensible en lugar de tecnicismos, claridad sobre lo que el usuario realmente va a pagar, y la conservación de los elementos visuales que la propia investigación mostró que el usuario asocia con seguridad.

Diseñé dos propuestas con distinto nivel de presencia informativa para que Producto eligiera el balance, ambas validadas con el equipo de Compliance antes del hand-off para asegurar el cumplimiento regulatorio.

Componentes principales:

Ejecución del Proceso de diseño
Incluí un banner con lenguaje accesible, pensado para acompañar la decisión sin sobrecargar la interfaz.
Ejecución del Proceso de diseño
Junto con opciones enfocadas en mostrar las monedas disponibles de manera clara y directa.
Reto del Proceso de diseño
Y una sección informativa para la selección de moneda foránea, que simplifica la toma de decisión.

Lo que el rediseño buscaba

Incrementar la selección informada de moneda foránea, aportando valor estratégico al negocio.
Reducir la fricción cognitiva al momento de pago, simplificando la decisión para el usuario.
Fortalecer la percepción de confianza en un flujo crítico del journey.
Además, propuse implementar encuestas transaccionales post-pago, con el objetivo de comenzar a medir de forma continua la experiencia de estos usuarios tras la mejora.

Resultados del rediseño

El rediseño salió a producción el 1 de febrero de 2025. La métrica de seguimiento fue el Hit Rate de aceptación de DCC: la proporción de transacciones elegibles en las que el comprador acepta pagar en su moneda.

+16 pts con el lanzamiento del rediseño Hit Rate post-rediseño
12 meses sin variaciones significativas Mejora sostenida

La elegibilidad se mantuvo plana en el mismo período, lo que indica que la mejora vino de la experiencia y no de un cambio en el universo de transacciones.

El aprendizaje que me llevo

Propuse encuestas transaccionales post-pago para medir cualitativamente la experiencia tras el rediseño. No se implementaron, y la razón fue mía: no las vinculé a un KPI de negocio. El aprendizaje es claro — toda propuesta de medición debe venir respaldada por una métrica que el negocio reconozca, o no se prioriza.

La segunda lección: dudar de la hipótesis antes de diseñar evitó invertir en optimizar algo que el usuario no estaba mirando. La investigación reasignó el esfuerzo de diseño hacia donde sí movía la aguja.